TÍTULOS N

  • NAVES NEGRAS ANTE TROYA. LA HISTORIA DE LA ILIADA, de Rosemary SutcliffRosemary Sutcliff narra en este libro la guerra de Troya, el más famoso de los conflictos bélicos de la Antigüedad, tal y como lo refiere Homero en la Ilíada. Pero más allá del fragor y el estruendo de las numerosas batallas, la mirada del poeta griego y de la novelista británica se fija en los héroes, personajes a menudo semidivinos, de extraordinario valor y coraje, aunque con sentimientos y debilidades humanas. En su búsqueda de fama y gloria, los héroes afrontan con orgullo y entereza su fatal destino, sometido al capricho de los dioses. La condicion trágica del hombre asoma de ese modo en el poema homérico, verdadero germen de la literatura occidental.
  • NÉMESIS, de Lindsey Davis. La gran maestra de la novela histórica presenta la vigésima entrega de su aclamada serie protagonizada por Marco Didio Falco, en la que vemos al más célebre detective de la historia abrumado de nuevo por enrevesados problemas familiares, a los que la muerte de su padre, lejos de ponerles fin, no hace sino complicar hasta extremos delirantes. Tampoco faltan los cadáveres en esta entrega de la serie, ni las jovencitas a punto de descarriarse, ni los informantes de la peor estofa, ni los chanchullos más deshonestos y rastreros que imaginarse pueda. Quizás Némesis contiene además alguna de las escenas más duras y violentas jamás escritas hasta ahora por Lindsey Davis, y sin duda también algunos de los diálogos más frescos y chispeantes que hayan salido de su pluma.
  • NERÓN, de Edward Chaplin. Ensayo.
  • NERÓN. EL EMPERADOR ARTISTA, de Philipp VandenbergProclamado emperador del imperio romano con sólo diecisiete años, Nerón tuvo que renunciar a sus sueños para cumplir los de su madre. Agripina, quien cometió el magnicidio que permitió al joven ocupar el trono. La relación entre madre e hijo fue sin duda turbulenta: ella lo introdujo en las artes amatorias y guió sus pasos hacia el poder. No obstante, también fue ella quien se convirtió en su enemigo acérrimo y el emperador acabó ordenando su muerte.
  • NERÓPOLIS, de Hubert MonteilhetEsta es la azarosa historia del joven Kaeso hacia el final de la dinastía de los Césares. La vieja ciudad imperial desaparecerá y de sus cenizas renacerá una Roma resplandeciente con un Nerón que sueña con bautizarla con su nombre. Pero al mito de la Nerópolis licenciosa se opone ya el mito cristiano de la ciudad virtuosa. Período éste apasionante, marcado por la emancipación provocadora de las mujeres, la fascinación del incesto, las matanzas en los anfiteatros, la moda del teatro pornográfico y de los lupanares, las vergonzosas sevicias de la esclavitud, el apogeo de las orgías y el primer genocidio por razones de Estado de la Historia. En fin, la vida cotidiana de los romanos tal como era realmente, vista por un historiador riguroso pero, ante todo, por un gran novelista lleno de humor. Este Quo Vadis moderno, sin concesiones ni inexactitudes, evoca en cierto modo nuestra propia época, en la que los Nerones no necesitan siquiera recurrir al arte para encubrir sus excesos.
  • NOCHES DE ROMA, de Ron BurnsLivinio Severo, un respetado jurista convertido repentinamente en detective, es encargado de investigar un complot contra Marco Aurelio. Así da comienzo un rocambolesco recorrido por los bajos fondos del mundo político de la Roma imperial, en el año 180 d.C.
  • NUMANCIA, de José Luis CorralJosé Luis Corral reconstruye el que se ha convertido en uno de los mitos hispánicos por excelencia, que ha dado pie incluso a la expresión ‘numantino’ y ha generado algunas de las piezas más brillantes de la literatura española de todos los tiempos (La Numancia de Cervantes, por ejemplo). Más que una derrota final que era inevitable, lo que confiere dimensión épica a este episodio es la desproporción de fuerzas en combate. Por un lado, era absolutamente imprevisible, que un grupo de pequeños pueblos sin cohesión aparente, sin ayuda exterior y sin preparación logística y militar fuera capaz de una resistencia tan duradera, y por otra resulta incomprensible a primera vista, que las altamente cualificadas tropas romanas no pudieran domeñar a los celtíberos de un modo expeditivo y definitivo.