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  • MARCO ANTONIO, EL TRIUNVIRO, de Allan MassieAllan Massie nos ofrece la gran novela sobre uno de los personajes más atractivos, complejos y contradictorios de la historia del Imperio Romano, Marco Antonio. Con el vigoroso pulso narrativo que le caracteriza, Massie ha convertido en un relato apasionante la trayectoria del político que incitó a César a luchar contra Pompeyo y posteriormente se adueñó de Roma, el militar que venció en Filipos a Bruto y Casio, el hombre que abandonó a su esposa por Cleopatra y recobró la felicidad en Egipto, pero finalmente se vio abocado al suicidio.
  • MARCO AURELIO, de Pierre Grimal. Ensayo. ‘Marco Aurelio’ es una biografía histórica que supera los límites del género: su autor, Pierre Grimal nos ofrece el retrato más completo del ‘emperador filósofo’ -su educación, sus obras filosóficas y su trayectoria política-, en el contexto histórico y cultural del vasto Imperio Romano, de cuya expansión militar Marco Aurelio (121-180 dC) fue protagonista. El reconocido latinista francés analiza en qué medida influyó la formación estoica en su labor política, o qué responsabilidad pudo corresponderle en la persecución de los cristianos a este Caesar sabio, caracterizado por la ecuanimidad, la piedad y la tolerancia, que “piensa que la humanidad es una y que el bien para ella reside en el triunfo de la Justicia, las más antigua de las divinidades y, al mismo tiempo, el fundamento de toda virtud”. Obra de obligada lectura para historiadores, filósofos y estudiosos del pensamiento político de la Antigüedad; resultará de interés para todo aquel que desee reflexionar en torno a temas de innegable actualidad como la relación entre poder y realidad de gobierno o los deberes éticos del gobernante respecto del ‘bien común‘.
  • MARCO AURELIO: EL RETRATO DE UN EMPERADOR HUMANO Y JUSTO, de Anthony BirleyMarco Aurelio, el emperador filósofo que dirigió el Imperio Romano entre los años 161 y 180 d.C., es uno de los personajes mejor documentados de la Antigüedad. Incluso su rostro fue más que cotidianamente familiar: el sistema monetario imperial exhibió su retrato durante 40 años, desde el lampiño y joven heredero de Antonino, hasta el dirigente hastiado de la guerra y con barba poblada del final de su vida, con más de cincuenta años. Su correspondencia con su tutor Frontón, y más aún el cuaderno de notas privado que lo acompañó sus últimos diez años, las Meditaciones, nos proporcionan una serie única de instantes vívidos y reveladores que iluminan el carácter y las preocupaciones de este emperador, que ocupó gran parte de su vida en los terribles enfrentamientos contra las tribus del norte. En este estudio académico y accesible, Anthony Birley traza el retrato de un emperador humano y justo, imbuido en las virtudes paganas del mundo romano.
  • MARCO EL ROMANO, de Mika WaltariMarco el romano es uno de los  más célebres frescos históricos que nos legó Mika Waltari. En la novela se reproduce con intensidad y colorido el mundo judeorromano del siglo I, donde no podía faltar la figuar de Jesús y sus primeros seguidores. El protagonista al que alude el título es inicialmente un típico romano de la época, de vida licenciosa y costumbres disipadas, pero del contacto con los apóstoles surgirá un nuevo Marco. El recorrido de Marco por el mundo conocido de la época es una fascinante aventura por la que Waltari conduce el autor con mano maestra.
  • MARCO TULIO CICERÓN, de Francisco Pina. Ensayo. Esta biografía estudia ante todo a Cicerón en su faceta de político, al advenedizo procedente de Arpino que logró hacerse un hueco entre la elite de Roma hasta alcanzar la gloria del consulado en el año 63. Sin embargo, los cientos de cartas de su correspondencia que han llegado hasta nosotros hacen posible mostrar asimismo el lado humano del personaje como de ningún otro en la Antigüedd. Esto permite observar al terrateniente preocupado por sus finanzas, al hombre público que anhela hallar un lugar de privilegio en la Historia, descubrir en él amor por su familia y la fidelidad hacia sus amigos, y hacerse preguntas tan personales como si Cicerón era xenófobo o tenía creencias religiosas. Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.) fue y es un personaje discutido. Para unos habría sido un político inconsecuente e intolerante, un ególatra insufrible; para otros, un luchador incansable por unas ideas de libertad, por un modelo de sociedad y de hacer política que se desvanecían; para todos, un orador de enorme talento, retórico experto y aceptable filósofo, un inquieto intelectual de conocimiento enciclopédico, fundamental para entender, no sólo la cultura romana del período tardorrepublicano, sino su perduración hasta nuestros días, puesto que se trata sin duda del autor latino más leído en todos los tiempos. Esta biografía estudia ante todo a Cicerón en su faceta de político, al advenedizo procedente de Arpino que logró hacerse un hueco entre la elite de Roma hasta alcanzar la gloria del consulado en el año 63. Sin embargo, los cientos de cartas de su correspondencia que han llegado hasta nosotros hacen posible mostrar asimismo el lado humano del personaje como de ningún otro en la Antigüedad. Esto permite observar al terrateniente preocupado por sus finanzas, al hombre público que anhela hallar un lugar de privilegio en la Historia, descubrir en él el amor por su familia y la fidelidad hacia sus amigos, y hacerse preguntas tan personales como si Cicerón era xenófobo o tenía creencias religiosas. Permite entrar en sus sentimientos hasta llegar incluso a poder psicoanalizarlo para encontrar a una persona leal, vanidosa, indecisa, racional, tenaz, insegura, un animal político con virtudes y defectos que no dejaron indiferentes ni a sus contemporáneos, ni a quienes se han ocupado de él con posterioridad hasta nuestros días.
  • MASADA, de Yigael Yadin.
  • MEDULIO: EL NORTE CONTRA ROMA, de Fernando Lillo Redonet.
  • MEMORIAS DE ADRIANO, de Marguerite YourcenarLa mayoría de los hombres gusta resumir su vida en una fórmula, a veces jactanciosa o quejumbrosa, casi siempre recriminatoria; el recuerdo les fabrica, complaciente, una existencia explicable y clara. Mi vida tiene contornos menos definidos. Como suele suceder, lo que no fui es quizá lo que más ajustadamente la define: buen soldado pero en modo alguno hombre de guerra; aficionado al arte, pero no ese artista que Nerón creyó ser al morir; capaz de cometer crímenes, pero no abrumado por ellos. Pienso a veces que los grandes hombres se caracterizan precisamente por su posición extrema; su heroísmo está en mantenerse en ella toda la vida. Son nuestros polos o nuestros antípodas.
  • MEMORIAS DE AGRIPINA, de Pierre GrimalCon esta obra, Pierre Grimal nos ofrece una magnífica visión sobre la naturaleza del poder en el turbio período comprendido entre el reinado de dos de los emperadores más crueles de Roma: Tiberio y Nerón.
  • MESALINA, EMPERATRIZ Y ESCLAVA DEL PLACER, de Violaine VanoyekeAunque era una joven de noble linaje -descendía de Marco Antonio y de Octavia, hermana del emperador Augusto-, Mesalina no vivió una infancia esplendorosa. En su adolescencia, Simón el Mago le predijo un destino imperial en compañía de Claudio. Se desposa con él y, en el 41 d.C., al ser asesinado Calígula, la predicción del mago se cumple; Claudio alcanza el poder imperial y la joven de dieciséis años se convierte en emperatriz. Mesalina utilizará su temible audacia para satisfacer una pasión carnal legendariamente insaciable, que le conducirá hasta la prostitución… y la muerte.
  • MICENAS: CAPITAL DE AGAMENÓN, de Elisabeth FrenchLa ciudadela de Micenas, perfectamente descrita por Homero, dominaba la extensa llanura de Argos, en el Peloponeso, y desde lo alto de la fortaleza, en el palacio real, se divisaban los fuegos y señales que trajeron la noticia de la captura de Troya. La ciudad se convirtió durante los siglos XIV-XIII a.C. en uno de los centros políticos más poderosos del Mediterráneo. La leyenda sitúa en ella la sede del rey Agamenón, el príncipe que lideró la confederación de monarcas contra Troya, junto con su hermano Menelao de Esparta y los reyes de Pylos y Creta. Descubierta por Heinrich Schliemann en 1874, en sus ruinas se han realizado numerosas excavaciones, entre las que destacan las de la propia autora en la década de los 90. Este libro es una síntesis actualizada de la arqueología de Micenas, en la que se abordan con nueva documentación las dos cuestiones que se han debatido desde los tiempos de Schliemann: los orígenes de la civilización micénica y el colapso y destrucción de la ciudad hacia el 1200 a.C. El análisis pormenorizado de las célebres tumbas de pozo, o Círculos A y B de Micenas, permite definir la existencia de un período Prepalacial (1670-1450 a.C), durante el cual habría emergido en el Peloponeso una poderosa élite guerrera, reafirmada gracias al declive del mundo minoico y, sobre todo, a sus relaciones de ultramar con Egipto, Levante, el sur de Italia y Centroeuropa. La autora describe también la secuencia urbanística de la ciudad, la construcción de las murallas y de la Puerta de los Leones, las tumbas monumentales de falsa cúpula y las sucesivas destrucciones de la ciudad.
  • MIS GLORIOSOS HERMANOS, de Howard FastEste es un magnífico canto a la libertad del pueblo judío, protagonizado por los híjos de Matatías, adón del pueblo de Modín. Los cinco “gloriosos hermanos” encabezan la rebelión contra las tropas sirio-griegas a las ordenes de Antíoco IV (175-164 a. C.), un monarca que pretendía gobernar Judea según los esquemas helenísticos, y que había abolido la tradicional teocracia que permitía a los judíos gozar de una relativa autonomía. Una lucha larga y dura que pondrá a prueba la unidad de todo un pueblo, y que por primera vez en su larga historia estará a punto de provocar la desaparición del judaísmo.
  • MORITURI TE SALUTANT, de Danila Comastri MontanariRoma, año 45 d.C. El Ludus Magnus es el escenario de los combates de gladiadores más esperados de la temporada, presidido por el mismísimo emperador Claudio. Al anfiteatro esta vez también ha acudido el noble senador Publio Aurelio. El momento culminante de la velada llega cuando Celidón, el astro de la arena, está a punto de rematar con el tridente a su desafortunado contrincante. Justo entonces, el campeón vacila y cae a tierra, muerto súbita e inexplicablemente. Poco después, Publio Aurelio es convocado al palacio imperial, donde su viejo amigo Claudio le pone al frente de la investigación de la extraña muerte del popular gladiador. El refinado epicúreo no tendrá más remedio que aplicar sus habilidades detectivescas a esta inesperada tarea. Así, en una intensa búsqueda que le llevará de los cuarteles donde se entrenan los gladiadores a los palacios de la urbe, Publio Aurelio irá desentrañando una peligrosa trama.
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